China construye la red eléctrica más ambiciosa del mundo para transformar su energía limpia

China avanza en la construcción de una de las infraestructuras energéticas más ambiciosas y extensas del planeta: una red de transmisión de ultra alta tensión diseñada para transportar energía renovable a grandes distancias con mínima pérdida. Desde el desierto de Tengger conocido por sus vastos parques solares y eólicos que cubren kilómetros de arena, emerge una línea eléctrica de más de 1.600 kilómetros que atraviesa montañas, valles y llanuras hasta llegar a provincias densamente pobladas del este. Este sistema permite suministrar energía limpia de manera estable y eficiente desde regiones rurales remotas hacia los centros industriales que tradicionalmente han dependido del carbón.

La estrategia energética china responde a un reto histórico: sus principales fuentes renovables se encuentran en el interior del país, mientras que la mayor demanda se concentra en megaciudades como Shanghái, Guangzhou y Beijing. Las líneas de ultra alta tensión (UHV, por sus siglas en inglés Ultra High Voltage, o en español Ultra Alta Tensión) actúan como puentes energéticos capaces de trasladar teravatios hora desde zonas desérticas hasta regiones costeras. Las autoridades describen este despliegue como una “columna vertebral eléctrica” que redefine la forma en que China genera, distribuye y consume electricidad.

El impulso de las energías renovables ha permitido que China registre, por primera vez, una reducción significativa en sus emisiones de CO₂ atribuible directamente a la sustitución de combustibles fósiles. La energía solar se ha convertido en la fuente más barata de la historia, con costos que continúan descendiendo gracias a la escala de producción y a la innovación tecnológica. Paralelamente, la inversión en eólica, almacenamiento energético y redes inteligentes supera ampliamente los montos destinados al carbón, reflejando un cambio estructural en la matriz energética del país.

Este avance ha consolidado a China como el líder mundial en capacidad instalada de energías renovables, superando a cualquier otra nación en despliegue de paneles solares, turbinas eólicas y proyectos híbridos de gran escala. La participación del carbón en la matriz energética ha disminuido progresivamente, aunque sigue ocupando un papel considerable debido a la demanda energética total, que continúa creciendo a medida que se expande la economía.

Aun así, los desafíos climáticos del país siguen siendo significativos. China continúa siendo el mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo, responsable de aproximadamente el 30 % de las emisiones globales. Pero expertos señalan que el crecimiento de sus emisiones podría haber alcanzado un punto de inflexión, entrando en una etapa de estabilización. Si esta tendencia se mantiene, el país estaría más cerca de cumplir su compromiso de alcanzar el pico de emisiones antes de 2030 y lograr la neutralidad de carbono en 2060.

La expansión de la red eléctrica de ultra alta tensión representa un paso crucial para que China pueda integrar mayores volúmenes de energías renovables sin afectar la estabilidad del sistema eléctrico. Este modelo no solo transforma su arquitectura energética interna, sino que también envía un mensaje global: la transición a gran escala hacia energías limpias es tecnológica y económicamente viable. Además, abre la puerta a que otros países adopten sistemas similares para resolver sus propios desequilibrios entre generación y demanda.

En última instancia, el avance de China en energía limpia influye directamente en el rumbo climático del planeta. Dado el tamaño de su economía y la magnitud de sus emisiones, cualquier mejora en su matriz energética tiene impactos globales. Su progreso demuestra que un país altamente industrializado puede comenzar a modificar la trayectoria de sus emisiones mediante innovación tecnológica, inversión masiva y planificación a largo plazo. La red eléctrica más ambiciosa del mundo se convierte así en un símbolo de un cambio profundo: uno que podría determinar si el planeta logra cumplir los objetivos climáticos del siglo XXI.

Fuente: China teje la red más ambiciosa del mundo para transportar su energía limpia | ELPAIS.