La ONU la señala como escudo económico ante la crisis energética

En un momento marcado por la escalada del conflicto con Irán y su impacto en los mercados energéticos, el máximo responsable de la ONU para el Cambio Climático, Simon Stiell, puso a España como ejemplo de país que se encamina hacia la independencia energética gracias a la sustitución de los combustibles fósiles por las renovables. “Los países pioneros en energías renovables, como España y Pakistán, han quedado protegidos de algunos de los peores efectos de la actual crisis”, afirmó.

Stiell sostuvo que la guerra “ha asfixiado los mercados energéticos globales, empujando los precios al alza para miles de millones de personas y demostrando que la energía limpia es energía segura”. Con las tensiones en Oriente Medio amenazando el suministro mundial de petróleo y gas, el responsable de la ONU advirtió que depender de estos recursos no es solo un problema ambiental, sino una vulnerabilidad estratégica para los países importadores.

El funcionario alertó de que las hostilidades, los retrocesos económicos y los impactos climáticos han asestado un “golpe triple” a la seguridad alimentaria mundial. Las cosechas, amenazadas por un fenómeno de El Niño intensificado por el cambio climático y por la escasez de fertilizantes derivada de la guerra, encarecen los alimentos y empujan a los más vulnerables al hambre. Frente a ello, recordó el compromiso de triplicar la capacidad renovable y duplicar la eficiencia energética para 2030.

Stiell reclamó una transición más rápida, justa y equitativa, y lanzó un mensaje directo al sector tecnológico: las grandes empresas de inteligencia artificial deben mejorar su eficiencia y alimentar todos sus centros de datos con energías renovables antes de 2030. También instó a los países desarrollados a cumplir su promesa de entregar 300.000 millones de dólares anuales para la adaptación climática hacia 2035. “Las transiciones energéticas más rápidas son fundamentales para las estrategias de seguridad nacional”, concluyó.

Fuente: España, ejemplo de cómo la energía renovable sirve de escudo contra la crisis creada por la guerra