Guterres presenta una hoja de ruta para dejar atrás los combustibles fósiles
En medio de la ola de calor mortal que golpea a Europa, el secretario general de la ONU, António Guterres, presentó este martes 23 de junio una hoja de ruta de siete puntos para acelerar la transición hacia la energía limpia. Durante la Semana de Acción Climática de Londres, sostuvo que la dependencia de los combustibles fósiles no solo agrava el calentamiento global, sino que deja a los países expuestos a sacudidas energéticas como las del estrecho de Ormuz y la guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos.
El plan propone reducir las emisiones de inmediato hasta alcanzar cero neto en 2050, con el G20 —responsable del 80% de las emisiones globales— al frente y una ofensiva especial contra el metano. Guterres también pidió eliminar los subsidios a nuevos proyectos fósiles y gravar a las grandes petroleras, que obtuvieron 6.500 millones de dólares adicionales solo en el primer trimestre del año.
Uno de los puntos clave apunta a la inteligencia artificial (IA): el Secretario General exigió a las grandes empresas medir y hacer pública la huella de carbono, agua y suelo de sus centros de datos, y abastecerlos exclusivamente con energía renovable antes de 2030. Estos centros ya consumen más electricidad que la mayoría de los países, y para 2030 podrían usar suficiente agua para cubrir las necesidades anuales de los 1.300 millones de habitantes del África subsahariana.
Guterres destacó que ya existe una salida clara: desde 2010 el costo de la energía solar cayó casi un 90% y el de las baterías un 95%. "No hay embargos sobre la luz del sol ni bloqueos al viento", afirmó. La hoja de ruta se completa con una transición justa que genere desarrollo, mayor inversión en adaptación, financiación asequible para los países en desarrollo —África recibe solo el 2% de la inversión en energía limpia pese a tener el 60% de los mejores recursos solares— y la defensa de la ciencia frente a la desinformación climática.