Expertos destacan el rol de las cuencas forestales en la filtración y almacenamiento del agua 

La protección de los bosques se perfila como una estrategia fundamental para garantizar el acceso a agua potable en las próximas generaciones. Especialistas señalan que los ecosistemas forestales cumplen una función esencial en la regulación del ciclo hídrico, actuando como filtros naturales que permiten la recarga de acuíferos y la conservación de fuentes de agua. 

De acuerdo con los expertos, el manejo forestal inspirado en la naturaleza puede fortalecer la capacidad de las cuencas para almacenar y purificar el agua. Este enfoque busca imitar los procesos naturales de los ecosistemas, evitando la degradación del suelo y promoviendo la biodiversidad como elemento clave en la sostenibilidad hídrica. 

Además, se advierte que la deforestación y el cambio de uso del suelo están debilitando estas funciones naturales, lo que pone en riesgo el abastecimiento de agua en diversas regiones. La pérdida de cobertura vegetal reduce la capacidad de infiltración del agua y aumenta la vulnerabilidad ante sequías e inundaciones. 

El desafío, según los especialistas, es implementar políticas de conservación y restauración forestal que integren a comunidades, gobiernos y sectores productivos. La protección de los bosques no solo es una medida ambiental, sino una inversión estratégica para garantizar la seguridad hídrica a largo plazo. 

Fuente: Bosques agua potable